Hace unas horas te caíste y tienes ahora una fractura de clavícula. Tu juego de siempre, eso de saltar todo el día en todos los lugares posibles te pasó la cuenta. No saco nada con decirte "te lo dije" porque no encuentro válida esa frase, es una manera fácil de no hacerse responsable como padre. Ahora quiero darte las gracias. Y es un gracias por demostrar que eres fuerte, que eres una mujer que a pesar que aún no cumples los tres años ya tienes la templanza y valentía de una mujer hecha y derecha.
Me sorprendió cuando estábamos en Rayos y tu llorando porque te dolía mucho igual ayudabas para sacar las "mejores fotos de tus huesos" como te decíamos. Sollozando te quedabas quieta para que la foto saliera bien.
Eres valiente y hoy me diste una lección de vida. Me dijiste con tu actitud que puedes valerte por ti sola en un futuro cuando tengas que buscar tu vida. Me di cuenta que tendrás las agallas y la fortaleza que necesita una mujer en estos tiempos. Es por tu valentía de hoy que te admiro mucho más. A pesar de tu dolor, hoy seguimos jugando a darnos besos, a tocarte el ombligo, y aunque me abrazaste solo con tu brazo que podías mover fue el mejor abrazo que una hija de solo dos años puede dar.
Tu valentía son como tus ojos...podrás crecer, cambiar tus gustos, odiarme cuando sea firme contigo pero tanto tus ojos como tu valentía no cambiarán.
