sábado, 31 de enero de 2015

Carta póstuma para mi gancho.

Mis abuelos, papás de Carlos, Adela,
Irma, Ube y Víctor. 
Niños, hace un tiempo atrás, pasó algo que les quiero contar. Yo tenía un tío, el tío Carlos. Hermano de mi mamá. El era un tipo especial, a la antigua. De esos criados al rigor de un campamento minero, primogénito y uno de los preferidos de sus papás (mis abuelitos). Les cuento que antiguamente pasaba eso, se le daba prioridad a los primeros para que tuvieran la mejor educación, se codearan con la sociedad, etc. Eran otros tiempos...